domingo, 20 de julio de 2014

Lacrimosa: más negro que blanco. Live in Mexico City.

"Live in Mexico City"
Lacrimosa


La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir 
y cuando lo nuevo no acaba de nacer. 
Bertolt Brecht



Grabado durante la gira de promoción del álbum Revolution,  "Live in Mexico City", fue concebido en su totalidad aquel 13 de abril en el Auditorio BlackBerry de la Ciudad de México.

Hay varios puntos que destacar sobre este álbum. Sí, se le agradece que POR FIN hayan grabado algo oficial en México; hay varios guiños anteriores con nuestro país como en The Live History , o los grandiosos 30 minutos con los mexican fans en Lichtjahre, pero no algo netamente "hecho en México". Y digo que se agradece porque es bien sabido en toooodo el mundo que aquí los amamos y los odiamos, los idolatramos y los hacemos pedazos, tenemos una relación de amor-odio con Tilo y Anne. Aun así somos el público más fiel. Este disco se lee como una muestra de agradecimiento para con sus fans.

Cuando tengo el disco en la mano, lo abro, lo veo, lo huelo, lo escucho … lo escucho. Son bonitas las palabras de Tilo, imagino que lo fueron para los asistentes de aquel recital, al que por desgracia no fui. Veo las canciones, si, las leo, y me lamento una vez más por no haber ido. Pero pienso que esta cajita blanca es mi recompensa.

Conforme voy escuchando, hay algo que no logra convencerme. Parece una grabación que alguien hizo con un teléfono, una grabadora no profesional, pero sí de altísima calidad. El sonido no logra impactarme. Lo único que consigue es que imagine que lo que oigo fue tal cual el sonido del Auditorio, o que igual, se escuchó aún mejor allá. Esto me lleva a pensar en los anteriores discos en vivo, y en nada se compara con Licthjahre... entonces por qué éste será imprescindible en la lacricolección? Por las canciones, por el lugar. Somos presas del sentimentalismo y casi no de la objetividad.

Llego a Not Every Pain Hurts y me sorprendo. Viajo a aquel 2010 cuando me enamoré más de Anne cantando la misma pieza, tan pulcra, pero escucho esta versión, y me da mucho coraje, porque se escucha HORRIBLE, no discuto que la mujer nunca haya brillado por la afinación, pero no puedes hacer eso en un disco, después de tanto arreglo no puedes olvidarte de pulir su voz. Es una gran canción, es una letra muy bonita y no es justo para el escucha y mucho menos para Anne después de que todos estos años hemos escuchado buenos arreglos para su voz.

Pero no todo es hiel, no todo es amargo. Verloren,  suena con gran fuerza y calidad. En el mismo tenor está también  Ohe Dich ist Alles Nichts  y Weil Du Hilfe Brauchst. Y otra vez viene Anne a cerrar el disco 1 con dos canciones más, en las cuales no hay mejoría en la mezcla ni en los arreglos, mantengo la misma opinión en cuanto a su voz.

El disco 2 abre con la bella Feuerzug con Tilo al piano, y entonces vuelvo a enojarme por perderme la oportunidad de verlo tocando en un concierto. Parece que la calidad de la mezcla mejoró.

Der Morgen Danch no suena tan esplendida, y noto a un Tilo cansado de cantar las mismas canciones, y entonces creo que fue mejor no ir a ese concierto. Es bonito escuchar al público, es bonito escuchar un arreglo diferente en los coros, pero no logra conmover ni impactar.

Cuando escucho las canciones que son originales del Revolution como Irgendein Arsch ist Immer Unterwegs, pienso que se esmeraron en centrar toda la calidad en ellas, que las versiones en vivo sonaran casi igual que el disco, pero se olvidaron del demás set list, lo cual creo que fue un gravísimo error. Piezas clásicas que no sorprenden, clásicas que pierden todo lo fastuoso en este disco.

Estoy segura que muchos tendrán este disco en su poder por Liebesspiel, canción que casi no tocan y que en esta ocasión hasta decidieron incluirla para este material. Feuer también suena bien, resalta ya para la parte final del disco.

La realidad es que no es un disco extraordinario. No es el “en vivo” esperado. No es el “live” que merecen los fans. Tiene como todos los discos de Lacrimosa, sus momentos gloriosos y sus momentos malos. Imagino que algún significado tiene la portada blanca y la contraportada negra, si, es un disco equilibrado en cuanto a bueno y malo.

Ojalá que la próxima gira sea la de despedida. O que por fin Lacrimosa entregue un disco hecho con alma, corazón y mente, un disco con ganas y con pasión. Que se les reconozca a los fanáticos mediante un trabajo que merezcan, no con un material medio hecho, medio bueno, medio… porque su público siempre se entrega completo.

CD1:
1. Lacrimosa Theme 
2. Komet 
3. Welcome to the Show 
4. Schakal 
5. Alleine Zu Zweit 
6. Alles Lüge 
7. Not Every Pain hurts 
8. Verloren
9. Ohne Dich ist Alles Nichts 
10. Weil Du Hilfe Brauchst 
11. Apart 
12. If the World Stood Still a Day
CD2:
1. Feuerzug 
2. Der Morgen Danach 
3. Irgendein Arsch ist Immer Unterwegs 
4. Liebesspiel/Fassade 
5. Rote Sinfonie 
6. Revolution 
7. Durch Nacht und Flut 
8. Stolzes Herz 
9. Feuer 
10. Lichtgestalt 
11. Copycat 

Ojalá hubiera ido a ese concierto y testificar si en verdad fue una noche a medias...

sábado, 9 de noviembre de 2013

Hilo Negro y El Clan: Un concierto privado.

Hilo Negro y El Clan
8 Noviembre 2013
Centro Cultural Garra




En ciertas noches es posible ver
lo que quizás en otras vidas tomaría años.
José Manuel Aguilera



Después de dar  un par de vueltas por Santa María la Ribera, encontramos el Centro Cultural Garra,  junto con otros despistados que no daban con la dirección, igual que nosotros. Estamos afuera y  ya se escucha el canto de una sirena.

Llegando al foro, tomamos nuestros “lugares”. A pesar de que ya son las 11:00 pm no hay mucha gente todavía, pero por si las dudas, nos acomodamos lo más cerca, total de conseguir  buena  vista. 

Al frente está ella, delgada, menuda.  Se contonea  al cantar, su canto es profundo, su voz no es como su físico, sí, es hermosa pero no es nada menuda.  Detrás de Julieta Soto hay 4 hombres, todos ellos realizan un trabajo pulcro con su instrumento. Hilo Negro es el nombre de la banda  que comparte escenario con El Clan.


Los integrantes de la banda crean un  ambiente amigable con el público, bromean y actúan como si estuvieran en una fiesta con su familia o sus amistades más cercanas. Aquello se convirtió casi en una fiesta privada. Como llegamos bastante tarde, solo oímos unas tres o cuatro canciones, pero bastan para reafirmar su talento y la calidad de su música y de su vocal.  

Antes de las 12:00 El Clan ya está listo sobre el escenario. Empiezan con Recuerdos, Chacal y Ácido. Al parecer ya no hubo más público, pero eso no les impide que puedan tocar con calidad y sentimiento. Más bien se crea un ambiente mucho más íntimo.

Regularmente en Gárgolas el público está encendido, en esta ocasión no hubo Slam. Gustavo saltaba y se paseaba, pero no había esa respuesta… aún. Si, la mayoría cantábamos o movíamos la cabeza pero no hubo brincoteos ni nada por el estilo. Parecía que no había Nada por Arder, pero resultó ser solo Fantasías, pues le hicimos caso al Castor “deja lejos tus complejos y sueña…”. Y entonces llegamos a El reino de los Duendes, esos seres que nos hablan mientras dormimos nos poseyeron, y “brincábamos” un poco más.

Luego de la emoción, escuchamos Furia, Más allá del Tiempo  e Intriga, todas ellas coreadas por los presentes. Luego Gus nos decía que no todo era belleza, ni felicidad… también hay verdugos, son millones, también en el mundo hay Tortura y no tiene cura. Entonces te das cuenta que “Da miedo hablar en este mundo, podrías cambiar con un hechizo” y las culpables son  Las Brujas.

Y no puede faltar Sin Sentir… ¿cuánto canté? ¿cuánto bebí? No lo sé,  sólo el tiempo se acabó, ya no sentía nada… nada. Ni siquiera Cariño, para poder odiar, todo en vano... entonces nos llegó el Azul de Media Noche y la banda se despidió, pero nos complacieron con Despiértame y fue entonces cuando se organizó el slam, los aventones y caras llenas de sonrisas.

La presencia escénica de Julieta y de Gustavo al frente de sus respectivas bandas es impresionante, fue un privilegio una vez mas tenerlos juntos, en una sola noche. Comparten talento, comparten su música, de esa manera nos comparten amor. Después de las 2:00 am, poco a poco el lugar se fue vaciando, pero el alma de los presentes, estaba llena.







domingo, 11 de agosto de 2013

Peter Murphy y su celebración a Bauhaus.

Peter Murphy “Mr. Moonlight Tour” 
8 de Agosto 2013 
Teatro Metropolitan 









...hija de los abismos, silenciosa
guerrera, tan terrible, tan hermosa 
que todo cuanto existe, 
para mí, sin tu llama, no existiera.
Gonzalo Rojas

La lluvia de aquel jueves se anunciaba melancólica, nostálgica. La pesada y oscura nube delataba la reunión de todos los hijos de la oscuridad, y claro, cómo no reunirse, todos queríamos ver al Padre, al casi Dios creador, al Vampiro mayor. 

Aquella noche se fue haciendo más oscura por las calles del centro. Entre la lluvia se veían los rostros pálidos, los ojos brillantes, también las caras con pocas expectativas de lo que sería aquel concierto. Hubo de todo. 

Ya en el recinto, antes de recibir al icono gótico por excelencia, salió la banda que fue la ganadora en las votaciones vía Facebook para abrir el concierto, su nombre: Godless Procession, quienes mostraron mucho talento y un gran desenvolvimiento por parte de su vocalista. 

Entonces sucedió… 

21:40 horas para ser exacta. Las luces se apagaron para dar paso a los músicos y al Señor Murphy, Peter Murphy, para interpretar entre tenues luces rojas King Volcano. Su voz tan penetrante, rocosa, oscura, su voz con textura a terciopelo le dio vida a la obra de Bauhaus. Kingdom Coming hizo que los asistentes no dudarán en mostrar su emoción, las luces se habían encendido un poco más. 

Apenas se escuchaban los primeros acordes de Double Dare, cuando todo mundo empezó a brincar, ya se sentía demasiado ambiente, y para no dejar enfriar los cuerpos, dieron inicio a In the Flat Field, siguiendo con God in an Alcove. Demasiadas canciones de la extinta banda se interpretaron ese día. Murphy haciendo movimientos sobre un reflector, haciendo gala de sus movimientos corpóreos, como un murciélago sobrevolando, como un conde elegante y sensual, se lucía como solo él sabe hacerlo. 

En Boys la oscuridad del escenario no se hizo esperar, no había más luz que la que Peter emanaba con lámpara en mano, se alumbraba a sí mismo y a su guitarrista. Toda una atmósfera oscura se fue formando con forme pasaba el recital y Silent Hedges tenía que ir sobre la misma línea casi teatral. 

Todo el tiempo Peter agradecía al público y no perdía oportunidad para presentar a sus músicos. Dejando atrás lo estrafalario a la hora de vestir, primero salió con chamarra negra, luego con camisa entre azul y morado, para otra parte del concierto salió solo con saco floreado y para terminar su concierto, regresó con una sencilla playera negra. 

Mientras sonaban Endless Summer of the Damned y Spy in the cab, la audiencia parecía un poco más tranquila. 

Hubo un momento tenso, el bajista dejo su instrumento para tocar el violín, hubo un largo intro para la siguiente canción, mientras tocaba algo pasó y simplemente dejó de tocar, Murphy se mostró furioso ante el error del músico, pero eso no opacó la belleza con la que sonó A Strange Kind of Love. Y tal vez era demasiado temprano, pero se agradece la premura con la que sonó el “himnoBela Lugosi’s Dead, estoy segura que ninguno de los presentes dejó de pasar esta oportunidad para cantar, porque si bien, el tema no dio origen al movimiento oscuro en el mundo como tal, es un referente imprescindible. Un chico detrás de mí le decía a su acompañante “es la razón por la que hoy estamos aquí”, cuánta razón tenía. 

Foto: Fernando Aceves

Puede que nos haya quedado a deber algunas canciones, pero hubiera sido imperdonable (al menos yo no se lo hubiera perdonado) que no interpretaran The Passion of Lovers, todos la cantábamos, estábamos en el mero clímax del concierto. Luego vinieron temas como Stigmata Martyr, donde el frontman hizo unas peculiares distorsiones con la guitarra, todos estaban encendidos, eufóricos, y con Dark Entries parecía que esa excitación nunca se terminaría. Siempre es necesario calmar toda esa furia, toda esa energía que se contiene en el cuerpo, y que mejor que Severance (original de Dead Can Dance) para dar tranquilidad, y entre luces verdes Murphy se fue y detrás de él sus músicos. 

Para el primer encore, regresaron tocando la oscura y atmosférica Hollow Hills, la multitud agradeció que tocaran Spirit y el otro cover propiedad de Bowie, Ziggy Stardust, que emocionó a muchos. Entonces Murphy agradeció una vez más la presencia, el amor y todo eso que los músicos siempre agradecen al público y se marchó. No pasó mucho tiempo y regresó para la despedida oficial, Cuts you up fue la última y bastante coreada… 

Y así sin más terminó el concierto que nos llenó del todo, a los que nunca pudimos ver a Bauhaus, a los que iban sin esperar mucho, a los más nuevos y a la vieja guardia. Vi un desfile de gente conocida siendo yo desconocida para ellos, a los artistas underground, vi a músicos, fotógrafos, dj’s, muchos de los que conforman la escena oscura de éste país. 

Y el cielo nocturno aun nos arropaba,  todos nos fuimos a seguir con nuestros destinos. En el nombre del padre… 

domingo, 30 de junio de 2013

Conciertos de Junio: La Barranca, Tarja Turunen y El Clan


La Barranca: Eclipse de Memoria
Teatro de la Ciudad. 6 de Junio 2013






Todo se aleja y se convierte en un recuerdo,
hasta las cosas que no quieres recordar…


Pocos minutos después de las 9:00 pm, José Manuel  Aguilera se postró en el escenario de ese  tan bello recinto; El Teatro de la Ciudad albergó la presentación del reciente material de La Barranca, Eclipse de Memoria.

La noche empezó con “Reptil”. Navi Nass anunció  en su tambor “El fluir”. Canciones como “El Síndrome” elevó los ánimos de los asistentes,  y en  “Atroz” pudimos ver al ensamble de metales dirigidos por Daniel Zlotnik que le dieron otro aire a la canción, el fuego del que surgen todos los incendios…

Quique Castro tocaba sutilmente su marimba, para dar inicio a tan maravillosa canción: “El alma nunca deja de sentir”, incluida en Eclipse de Memoria, también “Siempre joven” y  “El futuro más distante” fueron los primeros cortes del álbum.  Vinieron otras como “Estallido Interno” que se ha vuelto ya clásica en sus presentaciones, y cómo no si es una de las mejores. 

Ya para la siguiente canción, se proyectaban luces amarillas en forma de eclipse, José Manuel sin guitarra en mano, interpretó de manera visceral  “En cada movimiento”, Dame una razón para bajar al inframundo… y como respuesta o presagio a esa oración  (solamente en de los títulos) vino “Posiblemente imposible”.

Una canción como de Ciencia Ficción, así la describe Aguilera: “La tercera joya desde el sol” que ya había estrenado en aquel concierto del Plaza Condesa en el 2012. Todo el disco tiene un sonido muy característico, a veces melancólico sin caer en lo triste o lo depresivo, es nostálgico, nos habla del tiempo y del olvido, y en especial éste tema pudiera decir que resume de alguna manera el tema del disco. Nos habla de un acercamiento, como de un primer encuentro, el inicio de algo que pudiera ser hermoso, sobre la aproximación y como se funden las cosas en ese encuentro, sobre cómo nos alejamos y todo se convierte en un recuerdo, sin tener la certeza si vamos a volver.

Luego de esa reflexión que tuve durante el concierto, “Día negro” en una versión renovada fue el tema que me despertó.  Pero me volví a meter en “En el fondo de tus sueños”, en el fondo de esa ciudad de naranjas.

Otros temas del nuevo álbum fueron incluidos para su ejecución, “Campos de batalla”  y “Flores de invierno” “Ante la Ley”. Se extrañó “Garzas” y también la voz de la Toussaint.

Otra que tuvo una versión diferente fue “Quémate Lento”, con la que despidieron esta parte del concierto. Ya como encore, Alfonso André subió a cantar “La Rosa” y en ese lapso yo me topé con Daniel Zlotnik, al que quité de mi lugar, pero cuando me di cuenta que era él, quise disculparme y su respuesta fue un “No, no te preocupes, siéntate” me sentí muy avergonzada pero pues era mi lugar.

Ya para despedirse, tocaron “El tiempo es olvido” y para sorpresa “Como una sombra”. Todos agradecieron, José Manuel agradeció a su staff, a todas las personas que hicieron posible aquella noche tan maravillosa. El público se quedó esperando pocos minutos, pero al ver que no regresaron, decidieron salir del Teatro. A los pocos minutos se escuchó un escándalo, regresamos y José Manuel había regresado a entonar “Hendrix”, ya casi al final, sus compañeros lo alcanzaron es sus respectivos instrumentos, y ya no tocaron más.

Así terminó esa noche bastante serena que nos regaló La Barranca.






De Mozart a Sinatra, de Bach a Plant, de Puccini a Turunen.
Beauty and the Beat: Tarja Turunen & Mike Terrana
Teatro Metropolitan. 22 Junio 2013



La diferencia entre Arte y Vida es que el Arte es más soportable…
Charles Bukowski


Pasadas  las 8:00 pm la Orquesta de la Escuela Nacional de Música subió al escenario  del Teatro Metropolitan para tocar de manera épica temas clásicos de la música culta universal, selección musical que Tarja hizo para la presentación de esa noche junto al baterista Mike Terrana.

Antes de aparecer ella, la orquesta abrió con la Obertura de la ópera Carmen, acto seguido, salió Mike para acompañar las notas de BachConcert for Violin and Oboe”. Al término de ésta la Bella Tarja salió para interpretar dos temas seguidos.

Al público le molestaba un poco no poder grabar, ni fotografiar, pero había quienes lo hacían de manera discreta, y cómo no querer tener un  momento como ese, no solo en la memoria sino en el ordenador también, pocas veces se tiene la oportunidad de ver a ésta mujer interpretando de esa manera (se podían tomar fotos pero sin flash, así lo pidieron los organizadores, así como el vestir de una forma especial, como se hacía en las óperas hace algunos años, la gente ahora entra a Bellas Artes como se le da su gana, porque el arte y la música no deben ser elitistas, el arte está abierto a todo público sin importar la manera de vestir, sino la manera de abrir el alma para sentir).

Entre Tarja y Mike se iban rolando las participaciones. Ahora le tocaba a Mike ponerles el beat  al “Barbero de Sevilla”  y a “New World Symphony”. Mike le ponía la parte cómica a la noche, tocando con las partituras al revés, haciendo gestos, entonando “La Cucaracha” y hasta colándose en el coro.

Todos sabemos que Tarja habla español pero por momentos prefirió decir algunas cosas en inglés. Agradeció por el recibimiento. Mencionó a los autores que ya habíamos escuchado y después vino una canción suya: “The Reign”  que se escuchó hermoso en manos de la orquesta en vivo. Antes habíamos escuchado tres temas más, entre ellos uno que es bellísimo y mundialmente conocido en voz de María CallasO Mio Babbino Caro” y que en voz de la Turunen si conmovió hasta las lágrimas. Hasta aquí había pasado la primera parte del concierto.

Luego de 20 minutos de intermedio, ya con cambio de vestuario (primero apareció envuelta en un vestido blanco con negro y el cabello recogido, en la segunda parte con un vestido negro y el cabello suelto) regresaron para interpretar los covers de bandas clásicas de rock, como Queen, Led Zeppelin y Nightwish, “You Take My Breath Away”, “Kashmir”  y “Swanheart” respectivamente; mostrando así la gran capacidad vocal de la artista y de la orquesta para hacer una versión totalmente sinfónica de éstos temas.

Para sorpresa de muchos, ahora Mike Terrana cantó y Tarja tocó la batería, otro clásico “Fly Me to the Moon” de Frank Sinatra, ahí Mike mostró sus capacidades vocales que no están para nada mal. Otra composición de Tarja, “Into the Sun”  fue interpretada íntegramente por la orquesta y la cantante.

Foto: Fernando Aceves

Eine Kleine Nachtmusik”  y “I walk alone” fueron los temas con los que decidieron finalizar. Cerca de las 11:00 pm terminó el recital, fueron aproximadamente 21 temas que se interpretaron. Sin duda una de las mejores cosas que haya visto y que vale la pena volver a disfrutar.




El Clan
Uta Colonia Roma
29 Junio 2013





Cuando la noche de humo, de polvo, de ceniza envuelve la ciudad, los hombres quedan suspensos un instante, porque ha nacido en ellos, con la noche, el deseo.
Xavier Villaurrutia


La cita era a las 9:00 pm. Hace un tiempo se presentaron en Ecatepec, la cita era a la misma hora, y como en aquella canción de Joaquín Sabina, nos dieron las 10:00 y las 11:00 y el Clan nunca salió. Para no perder la costumbre, el 29 de Junio en el Uta entonamos la misma canción, las 12:00 y faltaba media hora para la 1:00 am, cuando uno a uno los músicos fueron subiendo al pequeño escenario.


La gente ya estaba muy desesperada, y cómo no si había quienes llegamos desde las 8:00 para alcanzar un buen lugar, pero casi siempre vale la pena ese tipo de esperas. La noche se encendió rapidísimo, pues abrieron con el tema “Sin Sentir” con el que inevitablemente lloré. Poco a poco se nos iba quitando la molestia, “Más Allá del Tiempo” “Ácido” y “Nada por Arder” ya nos tenían bastante eufóricos. El Castor tiene una manera de contagiarte, de poseerte, como un vampiro te hace su víctima sutilmente y te transmite lo que canta.

Un poco de polvos mágicos, polvos plateados para recordarnos esas “Fantasías” que te harán vibrar… luego de la fantasía viene la “Furia” y casi como un sentimiento parecido el “Odio”. También el humano está hecho de “Cariño (quisiera llegarte a odiar)” de esos que nos marcan y uno quiere dejar de amar y empezar a odiar, y eso también es amor, es un “Strange Kind of Love” como canta su creador, el otro vampiro llamado Peter Murphy.

Simplemente uno no puede ser insensible, todas esa canciones tocan muy profundo al alma, esa que no sabemos a dónde va después de respirar, el tema se llama “Intriga”, habla de esas cosas que siempre se ha preguntado el hombre y casi nunca descubre, quizá hasta el día de la muerte, y antes de ese paso viene “Testamento”, donde el piano luce denso y suave al mismo tiempo, así como la capa aterciopelada de Gustavo. Al final solo seremos “Recuerdos”.

La banda que sigue al Clan o es muy prendida o el Clan los incita, el Slam no se hace esperar, todos se divierten y otros tanto se mantienen para no salir “heridos”. Entre las cadenas, las llamas, llega “La Tortura”, “Gárgolas” y “Jackal” que se encargan de hacer brincotear a los asistentes y a otros tantos los vemos moviendo la cabeza con mucha energía.

El humo sale, suena “Despiértame”, las horas pasan sin darnos cuenta es el “Azul de Media Noche”, y es “Hasta Volver” la que nos guía al “Reino de los Duendes” donde un pequeño hombrecillo nos habla en un lenguaje que no entendemos, dialoga con el Castor, y parece que solo “Las Brujas” entienden también ese lenguaje, por eso serán bellas por siempre.


A las 2:00 am terminó el concierto de El Clan que cómo nos hizo esperar.








sábado, 18 de mayo de 2013

El día que aprendimos a callarnos y a escuchar. Steven Wilson, México 14 de Mayo 2013


El día que aprendimos a callarnos ..



“… las palabras suenan, los sonidos hablan.”
Richard Strauss



Hace poco escribía mi experiencia primera con la música de Porcupine Tree y mi acercamiento con Steven Wilson, y en mi surgía una duda: ¿podría “The raven that refused to sing and other stories” ser uno de los discos más influyentes en veinte años?. Después del 14 de mayo me quedó claro que si la obra como tal no llega a serlo, su creador, Steven Wilson es un músico que no tiene que esperar otros veinte años, ya lo logró.

Su capacidad es de otro nivel. Tampoco diré que no hay nadie con ese virtuosismo, porque si los hay, y ya los hubo también, pero sin duda pocas veces tenemos la fortuna de presenciar algo así en un escenario. Hay músicos que nos entregan piezas extraordinarias en las grabaciones, pero al momento de ejecutarlas “en vivo” sentimos que nos quedan a deber. Ese no es el caso de Wilson, con él sucede todo lo contrario.

El concierto se basó en su reciente disco, siendo Luminol el primer tema de la noche. Todo un despliegue de  pulcritud también por parte de la banda que lo acompaña. Steven estuvo muy “platicador” agradecía en español e incluso dijo que era una maravillosa ciudad (casi sin leerlo). Continuó con Drive Home, Pin Drop en la que ya se sentía mucho más intenso el ambiente, el sax, la batería, todo se amalgamaba tan a la perfección… luego vino un tema de “Grace of Drowning” Postcard.

The Holy Drinker no tuvo madre, se notaba una fuerza, una energía… por donde se vea si fue un concierto impactante. Si hubo un gran juego de luces pero nada exagerado, nada de parafernalia, ni hizo falta, tan solo el escuchar cada nota integra fue suficiente para tener casi una experiencia pacheca, religiosa o como se quiera entender, y digo casi porque no fue ahí donde se alcanzó el clímax de la noche. Después de éste orgasmo auditivo tocaron Deform to Form a Star donde se notó un gran trabajo en el teclado.

Se hizo una pausa, bajó un delgado telón que proyectó algo que a mí en realidad me recordó a Time de Pink Floyd. Sonidos de reloj, un hombre parpadeando, manecillas que cuentan el tiempo que se nos va yendo… todo esto para darle entrada al tema The Watchmaker. No quiero sonar repetitiva, pero de verdad todos los músicos son de un gran nivel, la flauta, además de la guitarra, se hicieron casi los protagonistas de la primera parte del tema, la batería, el bajo lograron que algunos empezaran a agitar las cabezas, las matas al final de la pieza. Creo que en éste tema se logró que cada músico se explayara.

Aquella manta se quedó ahí sobre el escenario, proyectando el video de Index. Ahí vimos a un Wilson muy rockero, lo vimos más prendido. El juego de sombras al final también fue maravilloso.

Por fin cayó el telón, y mientras lo retiraban el tema Insurgentes empezaba a sonar. De fondo unas tomas de Xochimilco y además de que la canción es profunda, bella, intensa, el ver ese lago que pertenece al país donde vives fue algo que a la mayoría nos partió el alma y nos hizo derramar alguna que otra lagrima, And your dream absolve, and your path dissolve … así como la palabra “Insurgentes” se quedó en la mente de Steven Wilson como un mantra, a mi esa letra se me quedó todos éstos días.

Del mismo álbum, no podía faltar Harmony Korine, que sí, fue de las más “coreadas” de la noche, todos nos volvimos locos, las luces eran más intensas, rojas, al menos yo las sentí así. Aún no habían terminado todos los temas que conforman el último disco de Wilson y que fue el pretexto de la gira, faltaba uno y en realidad no quería que fuera el siguiente, porque sería el último de esa noche tan maravillosa. Y afortunadamente no fue así, No Part of Me hizo que me calmara un poco. Y creo que a todos porque fue de los pocos temas en los que la mayoría estaba sentado.

Antes de empezar el otro tema, Steven nos pidió (casi como ruego) que guardáramos silencio en la siguiente canción, que si teníamos algo que decir lo hiciéramos ahora, y la gente comenzó a gritar, una vez desahogada, pudimos ser testigo de ahora sí, el clímax de la noche, Raider II era esa pieza larga que Wilson había prometido y en la cual requería nuestro silencio absoluto. Más de veinte minutos nos mantuvo por primera vez callados, así además de dejarlos ejecutar su pieza, escuchamos con atención y claridad.

En esa canción, tuve una visión, un viaje a épocas pasadas. Imaginaba que así se sentía ir a un concierto de King Crimson, ver a esos genios haciendo música que te transmita, que te haga sentir algo más allá de ti. Imaginaba que así era cuando el público escuchaba en completo silencio Echoes (Pink Floyd), y al despertar de ese sueño etéreo, me di cuenta que éste muchacho es el gran heredero de esas bandas, de aquel sonido progresivo, de esa técnica, de esa manera de hacer música. Hace música educada, como ya no se hace últimamente (y nosotros deberíamos educarnos también).

Y como nada en la vida es para siempre, vino The Raven That Refused to Sing. Todos los sentimientos a flor de piel, las lágrimas otra vez hicieron su aparición. Por el tema y porque anunciaba el final del recital. El cuervo cantaba en la proyección, cantaba en mi alma, y luego dejó de cantar, así como en la historia que cuenta la canción. Please stay with me…ahhh! Ese nudo en la garganta. Logró conmovernos por todos lados.

De repente se fueron esos 6 hombres que me habían hecho muy feliz… pero regresaron para mi fortuna y la de muchos. Steven dijo que tocaría una pieza de Porcupine Tree, sería alguna de los primeros tres discos, y el encore fue Radioactive Toy. Y ya, no pidan mas porque no hubo otra, creo que fue el único tema en el que todos coreamos al parejo. Luego presentó a los músicos que lo acompañan, todos se llevaron una gran ovación, sobre todo Guthrie Govan (guitarra) y Nick Beggs (bajo).

Y fue así como dio por terminada esa gran noche en el Teatro Metropólitan, ese gran concierto que nos dejó perplejos a la mayoría. Así Steven Wilson dio por hecho que es uno de los grandes, todo es pasión, creatividad y corazón.




video


sábado, 9 de marzo de 2013

Duerme Rita. Duerme Amor...




A dos años de la partida de Rita Guerrero, publicaré algo que escribí pocos días después de su muerte.


…El fuego alrededor
Es la luz de los que ya no están…


Tus ojos vieron la crueldad, y siendo de agua no la dejaron pasar
Ese día de marzo murió la luz del cielo
Y tan limpia como la verdad
Partiste sin miedo
Estabas limpia para morir

Y hoy el silencio me recuerda tu ausencia
Ojalá estuvieras aquí

¿Eres tu el fantasma al pie de mi cama?
¿Es tu voz?…
Es tu voz y no tu silencio en mi cabeza
Eres parte de mi

Al ver el agua
Siento la claridad
Estas llena de vida eterna

En estos días de claridad
Recuerdo el mensaje:
Mi vida es lo fugaz
Seguro hay que renovar la esencia
Para salvarnos de la pérdida total
Aunque esto no va a ser el fin
Solo el agua y el sol hacen posible el mar

Igual y te perdiste en el bosque
Como aquel hombre
¿Será la locura la verdad?

Y tu latido se alejó
¿Dejaste  la vida con gesto de despertar?
Suave y tranquila la muerte…
¿Volverás?
Siempre serás parte de los demás

Y tu cuerpo de luz
Se volvió en agua
El canto volvió al mar
En forma de caracol, en forma de Sirena

Siempre regresarás
El juego de la doble verdad
El andar y el caminar podrá ser ciego
El destino es incierto
¡¿A dónde llegarás?!

Burla la tumba
Burla la oscuridad
Con tus brazos de enredadera
Con tu lengua envenenada
Y yo sigo aquí

¿Dar al amor tu ser mortal?
¿Vencer  la muerte?

Y me da entonces por ver el cielo
Y la lluvia cae formando pozos
Y te oigo gritar
Y pienso que el sol ya había quemado mucho

El velo que cayó
Toda tu reflejada en el agua
El cielo se reflejó en el agua fiera

El mar quiso tu voz
Cubierta de arena, de eternidad
Salva el hilo de una voz que atraviesa el mar
Piérdete arranca de ti otra voz

Entonces me doy cuenta de la importancia del cielo y del mar
Y pienso en el ser alado que murió
No sé si de pena… supongo que en paz
Y las alas prodigiosas yacen justo ahí
En el mar cobijándote el alma

Las oscuras alas caen sobre el mar
Vuelo que arrancó el miedo de morir
En la quietud del hondo mar tu alma descansará
Y yo caminando a la orilla
En el destello azul

Mar
Profundidad
Luz
La muerte
Oscuridad
La  vida

Pero al final resulta lo mismo
Estar aquí o no
El vacío ahí estará
El vacío mar del corazón
¿El mar muerto podrá dar vida otra vez?

¡Ay San Juan de Letrán ora por nosotros!

Y ese día de marzo estabas ya con el alma lejos
Y tu cuerpo tan cerca

Viste la luz y sentiste el amor
Fuiste fuerte y guerrera
Ahora estas al otro lado de la noche
Dejando claro que tus pasos importan

Que caminos estás recorriendo
Ese laberinto sin final
Llévanos ahí para comprender
Tú sin manchas, sin regreso

Tu voz llena mis días
Sigue tu imagen cuando cierro mis ojos
Y es doloroso saber que algo cambia
Descubro en mí que algo cambia sin ti
Cambia mi vida sin tu presencia
¿Volverás aquí?


sábado, 2 de marzo de 2013

Steven Wilson: The raven that refused to sing and other stories



The raven that refused to sing (and other stories)


"Cuando el hombre deja de crear, deja de existir"
Lord Byron




  
Hace muchos años ignoraba el trabajo de Porcupine Tree, “Up the Downstair” había llegado a mis manos allá en el lejano año 2003, el cual escuché una sola vez de corrido, me sorprendió pero no lo digerí  del todo y lo guardé. Olvidado quedo durante algunos años, hasta que volví a escuchar a éste grupo…

Hace más de un par de años que el álbum “The Incident” se volvió preferido y referencia en mi vida, no es lo mismo tener  quince años que veintitantos, las cosas se viven de otra manera y por lo tanto se comprenden  de otra… y conforme van pasando los años se adquiere dicha, dolor, pérdidas, que al fin y al cabo nos llevan al conocimiento y al crecimiento.

Supongo que todos pasamos por ese proceso, en veinte años quizá pueda mirar las cosas distintas  a  como las miro ahora. Y lo mismo pasa con la manera de expresarnos, como la música.

Después del lanzamiento de “The Incident” (además de otros proyectos alternos a Porcupine Tree) Steven Wilson nos deleitó con su álbum solista “Insurgentes” y hace dos nos sorprendió con “Grace Of Drowning”.

Hace diez años que escuché por primera vez algo de su trabajo, y hoy, tal como aquel día “The raven that refused to sing (and other stories)”  me ha sorprendido, y en nada se parece a lo que escuché en aquel entonces.

Hasta cierto punto suena ilógico comparar una obra hecha veinte años atrás, con un trabajo solista actual, aunque se sea el creador del mismo (tampoco es mi objetivo hacer comparaciones) pero resulta interesante la evolución del autor de ambas obras.

“The raven that refused to sing…” es una obra llena de matices (como todos los trabajos de Wilson), va del funk / jazz  de “Luminol”, hasta la más profunda melancolía del tema que le da nombre al disco (es imposible que no se los llenen los ojos de lágrimas al escuchar  “Sing to me raven/ I miss her so much / Sing to me Lily I miss you so much” ) pasando por guitarras densas y dramáticas como en “Drive Home”.  Las notas progresivas  en “The Holy Drinker” hacen que sea una gran explosión de sonoridad; “The Pin Drop” es mucho más eléctrica que las anteriores, pero los coros son sublimes,  y “The Watchmaker” es mucho más densa y a ratos el piano nos puede parecer nostálgico, la amalgama que crea el bajo, la flauta y el mellotrón es impresionante. Al fin y al cabo las historias que aquí se cuentan son oscuras, puesto que nos relatan encuentros con fantasmas y sucesos sobrenaturales, por eso no resulta extraño que este cargado de tanta melancolía.  

Las seis historias “relatadas” en el álbum se pueden leer en el libro incluido en una de las ediciones especiales del disco. Todas ellas salidas de la mente de Steven Wilson, quien no se queda quieto y crea y crea, se  reinventa como artista sin perder su esencia.

Quizá pasen otros veinte años y  “The raven that refused to sing and other stories” sea un referencia en la historia de la música, o quizá no lo sea, lo que es cierto es que Steven Wilson es hoy por hoy una de las más grandes figuras de la música de nuestros días, como lo sigue siendo Robert Fripp o Roger Waters, hoy él está a la altura de esos dos genios del prog y la psicodelia. ¿Será que en veinte años nos pueda regalar otra obra magistral como ésta? ¿O se contagiará y hará giras presentando lo mismo pero más grande (y más costoso cada vez)? ¿O se retirará cuando ya no tenga nada que ofrecer como artista? … Los años nos dan madurez y también nos darán las respuestas. Hoy solo nos resta escuchar el trabajo de éste gran artista.